sábado, 1 de diciembre de 2007

Edna


¿Soy yo el más indicado para hablar de ella? Evidentemente es la mujer más linda del mundo en todos los sentidos. Soy parcial, tomo partido por ella y lo hago concientemente y también de manera inconsciente, abrupta, atropellada. A veces, hasta me doy envidia de ser su compañero.

Nos conocimos un sábado, compartimos noche y sábanas y al día siguiente decidimos que el mundo era mucho más grande que el “conflicto vasco” y que nos íbamos a recorrerlo juntos.

Y así, entre tumbo y tumbo, de puerto en puerto, llegamos hasta Mozambique. Está a cargo de la coordinación de una serie de proyectos de una organización no gubernamental. Terreno puro y duro, morder el polvo, organizar, discutir, mano izquierda, balance, negociar con uno y con otro, volver a redefinir, marco lógico, a veces ilógico, contenido de género, traer a terreno lo planificado, hacerlo encajar, sin forzar, planes que caen en picado y sin planear, dolores de cabeza, calor, bichos, un mail de Maputo, otro de Madrid, ella aquí peleando, cabreándose, tomando aire, feliz…

Feliz por hacer lo que le gusta. Porque no está entre despachos. Porque no tiene que organizar cócteles ni darle importancia a la forma. Feliz porque trabaja con población local. Porque lo que hace sirve para algo. Feliz porque aprende lo que ya sabe sin saberlo. Feliz porque en unos días va a ser tía de una criatura que está por nacer allá, en Buenos Aires. Ese día será ella la que lo escriba aquí.

Yo la miro y rejuvenezco. Es ella y así enamora. Sin perfumes ni adornos. Tal como es. La veo caminar, decidida y a veces dubitativa. Compra un paquete de tabaco. Habla portugués. Discute con el más pintado. Se enternece y se estremece. Hace amigos donde pasa. Se hace querer sin darse cuenta.

Por ella estamos aquí. Podíamos estar en Ecuador, o en Colombia, o seguir en Uruguay. Pero se presentó África Austral. Llamamos a la puerta y se abrió de par en par, con toda una bocanada de calor tropical y olor a mango y a basura. África real. Sin souvenirs. Entró sin dudarlo.

Y aquí se mueve esta mujer. Aquí trabaja. Aunque la conozcáis, tenía ganas de presentaros a la persona más importante del blog de mi vida.

2 comentarios:

Ana dijo...

Hola Carlos

Aquí tu cuñado. Así sí que es fácil vivir enamorado. Tener unas compañeras como las que tenemos no es sencillo. Haber encontrado unas personas tan especiales y tener la suerte de compartir la vida con ellas es lo más hermoso que nos puede pasar.

Encariñados os leemos todos los días. Seguir con esa pasión de descubrir la belleza en lo más recóndito de las personas. Vivir soñando con que un mundo mejor es posible.

Un besazo de toda la familia.

Alba, Oscar, Ana y Eusebio

J dijo...

Después de casi 20 de días sin internet una gran alegría!! No fue recuperar la red que todo lo une lo que la produjo....

Siempre me gusta ver como te paras a observar el mundo con tu mirada limpia, serena. Ahora, cuando hablas con tanto amor de mi hermana preferida mi corazón se pone contento.

Cuando era pequeño, me preguntaba... ¿Entre todas las personas que hay en el mundo cómo que sabré encontrar en la vida a quienes serán mis amigos, mis hermanos, mi mujer? Ahora sé que conocemos a quien tenemos que conocer y a veces no los encuentra uno directamente, sino que vienen de la mano de las personas que más queremos.

Gracias por estar tan cerca.