miércoles, 23 de enero de 2008

Pregunto

La panadería a la que suelo ir es un punto de concentración. A su puerta hay un grupo de muchachos vendedores de papaya, cebollas, mangos, limones, patatas, piñas... Cuando llego a su altura todos me llaman por mi nombre. Me adulan si les compro y me lanzan miradas críticas si ese día voy servido. Y hay que tener un cuidado especial en no caer en favoritismos ni en desequilibrar la frágil balanza de la verdura igualitaria.

Ahí suele estar Yuma. Unos días vende bolígrafos, otros perchas y otros ladrones chinos. Y fueron unos ladrones los que la noche de navidad le robaron toda la mercancía que tenía ese día. Yuma tiene un retraso cerebral que le dificulta el lenguaje. Ese día explicaba perfectamente el disgusto que tenía. Le hubiera comprado todo lo que llevaba, pero ¿eso qué soluciona?

¿Qué soluciona dar una monedas al niño que junto a esa panadería siempre se me acerca de la mano de su abuela ciega? ¿qué soluciona comprar más cebollas de las que preciso? ¿qué soluciona dar diez meticais a los críos que vienen a cuidar el coche cuando lo aparco? Pero ¿y qué arregla no hacerlo?

Cerca de esa panadería iban a construir un Shoprite. Un hipermercado de una cadena que vende más barato. Cuando las familias hindús que monopolizan los supermercados que hay en Pemba y que mantienen los precios más caros del país se enteraron presionaron al Concejo Municipal y consiguieron que se le denegara el permiso. ¿Es progresista protestar por esto?

A César se le ha venido abajo la casa con las inundaciones. Ha conseguido levantar de nuevo las paredes de adobe y caña. Pero necesita 25 maderos para levantar el techo. Cada madero cuesta 50 meticais. Es decir, necesita mil quinientos meticais. No va al Concejo “porque ayudan sólo a los que trabajan allí, a los funcionarios” me dice convencido “y ¿entonces? ¿a quién va a pedir? ¿al obispo?”. Me mira con una cara que no sé bien qué significa. No sé si me quiere decir que mi obligación de blanco es ayudarle.

Por otro lado, al fin supe que aprobé el examen teórico de conducir. Ahora queda el práctico.

- ¿Cuándo puedo hacerlo? -pregunto al funcionario que ya me conoce de memoria.
- Vaya aquí, a la otra puerta y pregunte cuando puede disponer de un vehículo.

Voy. Están en clase, pero me indican que debo de subir al piso de arriba. Otro funcionario me recibe. Le explico. Agarra un papel y escribe “Alugar de Viatura ligeiros 1.500,00 Rafael”. Que traducido quiere decir que debo alquilar el coche a Tráfico para hacer el examen. Y que ese alquiler me cuesta mil quinientos meticais. Lo mismo que necesitan César y su familia para tener un techo. Me agarro la cabeza.

Sé que últimamente estáis un poco vagos para escribir, pero decidme, ¿Qué hago?

8 comentarios:

Amaia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Amaia dijo...

Kaixo!!! Perdona Carlos por no escribir.... Yo personalmente, vivo acomodada leyendo cada dia tus historias, esperando que sean otros los que te las comenten. Quiza sea esto mismo lo que ocurre con la ayuda de Cesar? Esperamos que sera otro el que lo haga?
Gracias por hacer pensar a una mente atrofiada por la inercia.
Muxu handi bat,
Amaia.

Ana dijo...

No sé ni qué escribir, ¡cómo vas a saber qué hacer!
Tiene que ser jodido estar allí, pero no hay duda que es mucho más jodido ser de allí, vivir allí. Ayer la dire del cole nos contaba su viaje de diciembre a Centroáfrica, era todo tan parecido a lo que nos cuentas que era como oírte a tí.
Creo que tu corazón te dirá qué putas hacer y si nos necesitas avisa, pero la decisión siempre será tuya. Supongo que no es sólo Cesar, será todos los que con él se han quedado en igualdad de condiciones. Al final ayudamos a quien nos duele más que sufra, porque le ponemos rostro a ese sufrimiento y nos sentimos mal si no hacemos algo, el resto nos pasa un poco por encima, nos indigna, lo comentamos pero más allá no hacemos nada, no nos ponemos en marcha para cambiarlo.
Te quiero

Ana

Ignigo dijo...

¡Que cierto es que muchas veces sabemos las cosas pero las dejamos un poco de lado como si no ocurriesen de verdad!

Es cuando alguien pone nombres e identidades a las historias, como has hecho tú con las penurias de Cesar, cuando nos damos cuenta de que verdaderametne hay mucha gente necesitada en el mundo.

Supongo que obrarás como mejor creas en ese sentido, respecto a lo del coche que te hacen alquilar es bastante llamativo el precio que le han puesto, pero es lo que suele pasar muchas veces en estos paises, o por lo menos lo que yo tengo entendido.

Las autoridades suelen beneficiarse de los extranjeros, los cuales supuestamente tienen más poder adquisitivo que la mayoria de la gente de la tierra, para cobrar precios abusivos por cosas que el de fuera necesita de la administración, como permisos para viajar, permisos de trabajo, tramites burocraticos, etc.

Un saludo desde "El Rincón del Enano": www.elrincondelenano.es

Aitor dijo...

¿Que haría el hombre sabio?
pues no tengo ni puta idea, pero pilla el coche, luego llevas a cesar con una sierra a un ricón apartado y os agenciais madera suficiente.
Si no atienden a la lógica de la necesidad, prescinde de la lógica.
Un abrazo hermano
Aitor

B dijo...

Kaixo,Karlos (y de paso saluda a Edna).
Bueno, yo tampoco escribo nunca a tu blog, pero hoy sí, ¿por qué no?

Coche o techo...
Dices que tu amigo necesita 1.500 meticais. Me ha parecido ver por internet que con un euro te dan unos 35 meticais (¿es así?), con lo que tu amigo necesita unos 43 euros para levantar su tejado. Menos aún, porque 25 maderos a 50 meticais son sólo 1.250 metacais = ¡35,7 euros!
(...si el cambio es el correcto...)

Como tú bien dices, el mundo no se arregla por comprar unas cebollas de más o dar diez céntimos a una abuela ciega, pero si sirve para que tú te quites un quebradero de cabeza y tu amigo arregle su casa, ya merece la pena.

Con sólo que colaboremos los que hemos respondido a tu post de hoy, cubrimos el techo de tu colega con 6 euros cada uno. ¿Se apunta alguien? Yo estoy dispuesto a pagarlos. Dividimos los 36 euros entre los que nos animemos, nos dices un número de cuenta y te hacemos el ingreso.

Si para cuando llegue la pasta tu amigo ya ha arreglado su casa, pues haces con ella lo que creas más conveniente, que seguro que se te ocurre algo.

Y luego nos lo cuentas por el blog. ¡6 euros es el precio mínimo por tener un corresponsal en Mozambique, ¿no?!

Agur a todos.
Borja
(ahora sólo espero que con 1 euro den 35 meticais y no 0,35...)

Amaia dijo...

Egunon! Estoy totalmente de acuerdo con Borja. De hecho, he comentado el tema con gente ajena a este blog, y me daban esta misma solucion. Ale Carlos, a darnos un numero de cuenta!

Esther dijo...

Kaixo!! Estoy de acuerdo con Borja y Amaia. Contar conmigo!! Muxu bikote!!