viernes, 18 de abril de 2008

Acentuando

La gente está alarmada por la acentuación de la crisis. Tanta acentuación que habrá que ponerle tilde a la palabra. Tampoco llevan tilde sin embargo hambre, ni biocombustible, ni crimen contra la humanidad. Sinónimos los tres y drama también acentuado en el sur. Llenar el tanque de un todo terreno con biodiesel equivale a llenarlo con la alimentación de un año entero de una familia africana. Literalmente.

Mientras, la crisis, o su excusa crean “democráticamente” monstruos deformados como los racistas que en el norte de Italia hablan de bombardear pateras para la mayor gloria de un Berlusconni enfermo de poder y de soberbia. Y la curia romana y la castiza ponen el grito en el cielo (¿será que su Señor es sordo?) porque en la España eterna se rompe la familia mientras algunos purpúreos “tocan” a los niños, mienten en sus radios y se olvidan de pedir perdón por tanto daño. Por tanta inquisición aún viva.

Llamemos a las cosas por su nombre. Demasiados intermediarios, demasiada usura, demasiado medio ambiente podrido. El planeta se va haciendo mierda en sus márgenes mientras los que viven en el centro cada vez tienen más dioptrías para ver de lejos y se espantan con los que llaman a la puerta.

Demasiada mentira, demasiado estereotipo. Cuanto más oscura es la piel mayor es su tendencia al robo dicen los que proponen mano dura. Y reciben el apoyo de la antigua clase obrera antaño vanguardia de los cambios revolucionarios que se borran hasta de los libros de historia. Los sindicatos gestionan la cara dura de los “satisfechos”.

En Kenia sus habitantes del norte compiten con los animales por el acceso al agua. ¿Preocupa eso a alguien? África se muere de sed, o ahogada, o de hambre, o sida, o cólera, o malaria, mientras las industrias farmacéuticas defienden su bussines y hasta se reconvierten en empresas armamentísticas. Éstas, aunque tengan tilde viven todo lo contrario de una crisis acentuada. Estados Unidos se ha comprometido a destinar algo más de doscientos (200) millones de dólares “para responder a la crisis alimentaria mundial”. Sin embargo son trescientos mil (300.000) los millones destinados a mantener la demanda de la industria de matar en el continente africano según Oxfam-Intermón. Los números mienten menos que las palabras.

La historia y el presente se hace con las personas. Y ellas, Yuma, Diaz, Tomas, Alima, Sabulia, Alizia, Selma, Angelica, Diamantino, Sheila, César, Avelino, Matilde, Monteiro, Pedro, son demasiado importantes para resignarse al destino de los indicadores que apuntan juicios finales. Habrá que seguir creyendo en el grano de arena, en la hormiga, en la mano amiga, en sobrevivir y en la magia de esa risa que acompaña a las personas en África a pesar de tanta hambre estratégicamente organizada. Existe una fuerza extraña, incomprensible, casi imposible que hace que la esperanza, a pesar de todo, siga revoloteando por aquí cerca y de vez en cuando se deje ver.

África se empeña en sobrevivir. A pesar de la esclavitud, del racismo. A pesar del norte y de los nuevos conquistadores. África es la última, la más delgada, la más frágil. La que más veces ha muerto y la que resucita una y otra vez. Lo dicen los ojos de sus gentes. Su empeño. Su día a día. Sus mujeres.

Que no se preocupen allá en el norte. África, esa África que acentúa los colores, los extremos, la belleza y el espanto. Esa África que muere y nace varias veces al día y que es maestra de la paciencia infinita. Esa África les sacará de la crisis.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por ser nuestros ojos en áfrica, karlos, y gracias por compartirlo...
un muxu enorme!
maider
P.D. fede no consigue encontrar por ningún lado al dr. puente, dice que al final le va a mandar un mail al hospital, a ver si así...

Aitor dijo...

Aprovecho tus reflexiones para mandarte un pensamiento de un "amigo" común al que me presentaste hace años:
Los espejos están llenos de gente.
Los invisibles nos ven.
Los olvidados nos recuerdan.
Cuando nos vemos, los vemos.
Cuando nos vamos, ¿se van?
Eduardo Galeano
(Espejos una historia casi universal)

Para que todos miremos a todas las Áfricas que nos rodean.

Aitor

Anónimo dijo...

Hola Karlos,
Lo que no me he podido reir y llorar mientras leía tu blog, hoy.
Me lo he leído de cabo a rabo.
He entrado, me he enganchado y me he pasado la tarde leyéndolo.
Hace unos días Koldo me comentó que ibas a ser padre, qué contenta me puse.
Zorionak a Edna y a ti!
También me dijo que tenías un blog precioso, que se llamaba mozambiqueando.
La verdad es que es una maravilla. Es vivir la actualidad de Africa de una manera fresca y positiva, aún sintiendo la miseria y las desigualdades.
Muchos musus de esta Nekane que un día fue a buscarte al aeropuerto de San Salvador con un ramo de flores.

Ana dijo...

Nos enamoras a todos con tus palabras y tus ideas, nos haces reír y nos haces llorar...
Hoy nos juntamos todos los Ordóñez de nuevo en casa de los aitás, faltaréis vosotros... pero la añoranza será desbordada por la inmensa felicidad de que pronto seremos uno más. Os quiero.

SAFIRO dijo...

Cuantas verdades que hay en tus palabras y cuanto duele la indiferencia de los que pudiendo hacer no hacen nada y miran hacia los costados.
Tengo que venir con más tiempo, o más temprano y empezar como corresponde, leyendo desde el comienzo para entender bien.

Te dejo un fuerte abrazo desde Buenos Aires

Irma