
Ahí viene y no será igual dónde venga. Debería servir el hecho de nacer como todos los de su especie. Pero no. Viene a un lugar que es necesario mejorar. Es urgente hacerlo más habitable. Es necesario que no importe donde respire por primera vez, sino que pueda respirar. Dónde dé sus primeros pasos, sino que nadie le impida caminar.
Su madre y yo le concebimos en África. En un lugar olvidado. En un continente apasionante y moribundo. Que nace y muere a diario. Donde la belleza dura un pestañeo y vuelve a brotar en otra esquina. Un lugar salvajemente hermoso. De gente buena. De muertos vivientes. Donde los niños son tan bellos que paralizan mi respiración. La muerte maldita tiene celos de sus pequeñas vidas.
Viene. Nos preparamos para ello haciendo normal lo excepcional. Viene y viajamos con él o con ella por la alegría de imaginar que son posibles los abrazos y la humedad alegre de los ojos.
Miro el mar con los pies firmes en la tierra. Lo esperamos en la orilla a la luz de la luna.
4 comentarios:
Me alegra reencontrarte tan vivo, nos conocimos en Quito, finales de los 90, grababas un documental, quedamos en volvera cantarnos Alfonsina y el mar.
Un brazo
Celia
Todos deseamos que llegue.
Un beso para los tres.
Te fuiste dejando muchos hermanos y volverás siendo padre... la familia crece.
Un abrazo
Aitor
CELIA!!!!!!! AMIGA QUERIDA
Dame tu correo o un teléfono. Dime dónde estás. "Alfonsina y el mar" sigue pendiente!!!
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